El ácido clorhídrico es una solución de cloruro de hidrógeno en agua. Es conocido también por ácido muriático o salfumant.
Es un líquido generalmente incoloro, aunque en ocasiones puede tomar una ligera coloración amarilla por presencia de hierro o cloro. En contacto con el aire desprende cloruro de hidrógeno gas, de olor picante. Es muy corrosivo, por lo que se han de tomar precauciones para evitar el contacto con la piel o las mucosas.
Podemos encontrarlo en la naturaleza originado por los volcanes, y sobretodo está presente en el estómago de los mamíferos colaborando en la digestión de los alimentos.
Desde su fabricación industrial, forma parte importante de las materias primas indispensables para la elaboración de innumerables productos.
En el siglo XV, Basilio Valentin obtuvo por primera vez ácido clorhídrico por destilación de la sal común con sulfatos.
La fabricación industrial de ácido clorhídrico empezó al mismo tiempo que la del carbonato sódico por el proceso Leblanc; se obtenía junto con sulfato sódico en la primera etapa de este proceso, a partir de cloruro sódico y ácido sulfúrico, según la reacción:
2 NaCl + H2SO4 -> 2 HCl + Na2SO4
Este método fue sustituido progresivamente por el de síntesis directa.
Aplicación:
Es una de las materias primas más básica e indispensable de la industria, por lo que es uno de los ácidos de mayor utilización.
Sus principales usos son el decapado de metales y la fabricación de abonos. Es el principio activo del salfumán, y se emplea en todo tipo de procesos en la industria Química y en procesos de Depuración de aguas, Neutralizaciones diversas...