Solvay se adhirió a este programa en 1992 y, desde ese momento, se comprometió a que todos los proyectos, obras y actividades que realizase se harían siempre de forma respetuosa con la naturaleza.
Para lograrlo, estableció además una Política en materia de Seguridad, Salud y Medio Ambiente, en la que se fijan los objetivos a alcanzar:
La calidad de unos productos que respeten el medio ambiente.
La constante preocupación hacia unos procesos limpios y seguros.
La intensificación del reciclado y la recuperación.
La prevención rigurosa en materia de accidentes.
Y los medios para hacerlo:
La realización de auditorías para elaborar planes que permitan proseguir con la reducción del impacto medioambiental y continuar los esfuerzos de prevención y control de riesgos de accidentes.
La mejora de nuestros productos, de forma que su fabricación, su distribución y utilización, proporcionen un balance positivo para el hombre y el medio ambiente.
La toma en consideración del futuro de nuestros productos después de su utilización, para favorecer su reciclado y promover su eliminación correcta.
La evaluación de la situación actual, en cuanto a protección del hombre y el medio ambiente y la cuantificación de los progresos que se vayan alcanzando, informando de ello a la sociedad.
La participación en la definición de los objetivos futuros en materia de medio ambiente y seguridad, así como en la evolución de las normas y sus límites.